"Lo más grave de esta diputada conventillera, que tanto mal le hace al cuerpo legislativo, es el trato que le propinó a empleados de aquella repartición, chapeando con su condición de legisladora para obtener a la fuerza un privilegio que nadie tiene”, afirmó.
"Parece que como va a visitar seguido a su socia política presa, la embargaron los recuerdos del Jujuy que dejamos atrás", apuntó Rotela, quien recordó que en la vieja provincia que añora Cejas "el apriete y la violencia eran moneda corriente y no existía la Oficina Anticorrupción, que de haber funcionario podría haber evitado la utilización política del Estado Provincial."
Rotela, frente a este vergonzoso episodio, manifestó su solidaridad con la titular de la Oficina Anticorrupción, Josefa Herrera, y con los trabajadores que fueron víctimas de la violencia de la diputada Cejas.









