El tema central de las dos reuniones fue la aplicación de la vacuna china Sinopharm en niños de 3 a 11 años. Tras el anuncio de Vizzotti el viernes pasado, la SAP y luego SADIP (Sociedad Argentina de Infectología Pediátrica) solicitaron, a través de comunicados de las dos entidades, mayor evidencia científica sobre la aplicación, en situación de emergencia, en menores de edad.
El infectólogo Roberto Debbag, vicepresidente de la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica, destacó: “Todos estamos de acuerdo en que la vacunación en menores de 12 años tiene que ocurrir, no hay duda porque los niños tienen que estar protegidos”, y agregó “fundamentalmente los chicos que tienen comorbilidades (en la Argentina nacen 7.000 niños con cardiopatías congénitas por año), necesitamos que los niños se vacunen”.
“Ahora, el problema es que el único acceso que tuvimos a información sobre Sinopharm, son datos de la fase 1 y 2, que es lo publicado por la revista The Lancet hace unas semanas. De la misma manera que lo dijimos con la Sputnik cuando teníamos pocas publicaciones, la única publicación que hay hoy por hoy es esta publicación con pocos niños, 288 chicos evaluados en fase 1 y 728 evaluados en fase 2″, describió Debbag. El estudio en esa muestra pequeña determinó que la vacuna Sinopharm garantizaba la “protección e inmunidad” en los menores.
El infectólogo detalló las variables que se tienen en cuenta en el mundo para la vacunación infantil, para decidir cuándo aplicarla:
- Debe ser inmunogénica (dar inmunidad)
- Debe ser segura (dato que se obtiene tras estudios en gran escala)
- La dosificación (suelen ser entre el 20% o 30% de las dosis aplicadas a los adultos)
Fuente: Infobae









