El último informe, correspondiente a agosto de 2026, muestra que la industria a nivel general utilizó el 58,5% de su capacidad. Se trata de un nivel superior al 58,2% en julio e inferior al del mismo mes de 2025, que fue de 59,6 por ciento. El 41,5% restante de la capacidad productiva quedó sin utilizar, lo que se conoce como capacidad ociosa.
El organismo define el indicador como una medida de “la proporción utilizada, en términos porcentuales, de la capacidad productiva del sector industrial”. En palabras más simples: si una planta puede producir 100 unidades por mes y fabrica 60, usa el 60% de su capacidad y deja el 40% sin utilizar.
Para el cálculo, el Indec tiene en cuenta cuál es efectivamente la producción máxima que cada sector puede obtener con su capacidad instalada, empleando el máximo de turnos posibles y las paradas necesarias para el mantenimiento apropiado de dicha capacidad.
De los doce bloques relevados, ocho registraron en agosto un uso menor de su capacidad que en el mismo mes de 2025. La “metalmecánica excluida la industria automotriz”, por ejemplo, pasó de 44,6% a 35,9% y fue el bloque con menor nivel de utilización. Con ese porcentaje, el 64,1% de su capacidad quedó sin uso. El Indec lo relaciona “principalmente con los menores niveles de producción de maquinaria agropecuaria y de aparatos de uso doméstico”.
La industria automotriz bajó de 53,3% a 46,2%, algo que según el organismo se tradujo efectivamente en una menor cantidad de unidades fabricadas por las terminales automotrices. Los productos minerales no metálicos pasaron de 58,5% a 54,5%, “como consecuencia, principalmente, de la menor elaboración de cemento y de la menor fabricación de vidrio”.
En productos alimenticios y bebidas, el indicador cedió de 66,6% a 66,4%, lo que representó una variación de apenas 0,2 puntos. El Indec la relacionó la caída con “la disminución en la producción de carne vacuna”, que según el IPI manufacturero registra una baja interanual de 8,1 por ciento.
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Los otros cuatro bloques con descensos fueron productos del tabaco (de 46,9% a 44,4%), productos de caucho y plástico (de 43,3% a 40,9%), productos textiles (de 46,0% a 44,6%) e industrias metálicas básicas (de 70,4% a 70,1%). En estos casos, el informe no detalla los motivos de la caída.
En sentido contrario, cuatro bloques aumentaron el uso de su capacidad. La refinación del petróleo pasó de 86,1% a 88,8%, “a partir del mayor nivel de procesamiento de petróleo crudo”, y es el bloque con el nivel más alto de la industria. Sustancias y productos químicos subió de 60,1% a 65,2%, lo que se relaciona principalmente con los mayores niveles de elaboración de detergentes y jabones.
Por su parte, el rubro de papel y cartón avanzó de 61,0% a 61,3%, y edición e impresión, de 51,8% a 53,4 por ciento, siempre comparando agosto de 2025 con igual mes de este año.
Si se compara cada bloque con el nivel general de 58,5%, se observa que cinco ramas de actividad quedaron por encima: refinación del petróleo (88,8%), industrias metálicas básicas (70,1%), productos alimenticios y bebidas (66,4%), sustancias y productos químicos (65,2%) y papel y cartón (61,3%). Por el contrario, siete quedaron por debajo: productos minerales no metálicos (54,5%), edición e impresión (53,4%), industria automotriz (46,2%), productos textiles (44,6%), productos del tabaco (44,4%), productos de caucho y plástico (40,9%) y metalmecánica excepto automotores (35,9%). Entre el bloque con mayor y el de menor utilización hay 52,9 puntos de distancia.
El nivel general retrocedió 1,1 puntos en la comparación interanual, pero las variaciones por bloque mostraron de una caída de 8,7 puntos en la metalmecánica a una suba de 5,1 puntos en los químicos. En la comparación mensual, el indicador avanzó 0,3 puntos frente a julio, cuando había sido de 58,2%, pero la comparación mensual no es técnicamente precisa, debido a que puede haber variaciones relacionadas a causas estacionales.
Fuente: Infobae









