"Gobernador, en primer lugar, quiero señalarle que no se puede trabajar con alguien como Ud. que cree que los delincuentes son las víctimas mientras nosotros creemos que los delincuentes son los malos y el que las hace las paga", escribió Milei.
"Segundo, dado que la Provincia es un baño de sangre, y nuestra visión sobre cómo afrontar el problema es tan distinta y usted claramente no puede resolverlo (si no pudo administrar un bar menos una provincia), dado que está admitiendo su fracaso, si le interesa el bienestar de los bonaerenses córrase del camino (esto es, renuncie) y déjenos intervenir la Provincia", propuso Milei y aseguró que "en un año nosotros vamos a terminar con la violencia".
"Nos hacemos cargo nosotros, Gobernador. Fíjese si le interesa más el bienestar de los bonaerenses o sus intereses políticos personales", completó.
La propuesta de Milei es muy llamativa porque por un lado confirma que Nación tiene los recursos para atacar el problema de la provincia, como sostiene Kicillof, y por otro lado si el gobierno nacional considera necesaria la intervención de Buenos Aires puede avanzar vía el Congreso sin necesidad de que el gobernador renuncie. Además, en el caso de que el gobernador renuncie a su cargo, la provincia tiene su propio esquema de sucesión y asumiría la vicegobernadora.
La advertencia de Milei a Kicillof generó la reacción de varios dirigentes peronistas que cruzaron al presidente. "Es un estafador que utiliza el dolor de la gente para ganar un voto más", escribió Gabriel Katopodis. "Esta agresión no es solamente contra Kicillof. Es contra todos los gobernadores y provincias. Es una proclama anti federal. Espero que todos los gobernadores se den cuenta", afirmó Germán Martínez.
Fuente: LPO







