“Este miércoles concretamos el primer día de consulta del equipo de transición con 4 pacientes que cumplen 15 años de edad e inician la atención en el hospital Pablo Soria”, explicó la coordinadora del Equipo de Mielomeningocele del hospital Materno Infantil, Angélica Guzmán, y destacó que “en una misma jornada, el paciente llega y accede a la atención del equipo interdisciplinario contando con especialistas en urología, gastroenterología, trabajo social, neurocirugía, medicina clínica y traumatología”.
“Este gran logro para la transición de la atención pediátrica a la adulta en la salud pública tiene como objetivo alcanzar el mayor bienestar de la persona, la continuidad de adhesión al tratamiento, reducir la morbimortalidad asociada a esta patología crónica, apuntando a la vida autónoma e independiente”, agregó.
Por su parte, Magalí Sandoval y Cristina Salinas del Servicio de Clínica Médica del hospital Pablo Soria reciben a los pacientes desde el Materno Infantil. “Este equipo de transición busca continuar la metodología de acompañamiento a los pacientes ya en la etapa de edad adulta, seguir con los controles y con el abordaje del seguimiento pediátrico. Se trata de un nuevo periodo que comienza para cada paciente y su familia”, detalló Sandoval.
Ya en el hospital Pablo Soria, la atención se realiza en el consultorio interdisciplinario, sin necesidad de acceso por consultorios externos. “Una vez a la semana, realizamos las valoraciones y definimos especialidades que requiera cada paciente. De esta manera, evitamos captar en internación o en servicio de guardia; el seguimiento adecuado apunta a la calidad de vida, conociendo cada una de las historias, brindando tranquilidad a los pacientes y sus familias, asegurando los cuidados adecuados”, concluyó Sandoval.
¿Qué es el mielomeningocele?
Es una falta del cierre de los huesos de la columna quedando desprotegidos y expuestos la médula espinal y los nervios, ocasionando alteraciones en intestino y vejiga por ausencia de sensibilidad sobre micción y defecación y de la función motora en miembros inferiores, principalmente. Para evitar que los nervios se dañen, se programa el nacimiento por cesárea y se interviene en los primeros días de vida.
Ocurre también que niñas y niños con mielomeningocele, presenten hidrocefalia, chiari (malformación del sistema nervioso que puede provocar trastornos respiratorios, digestivos y de miembros superiores) y/o médula anclada (impide que los nervios crezcan normalmente con síntomas como, dolor de espalda, infecciones urinarias y cambio en el tono de las piernas).
La malformación que puede ocurrir a distintos niveles de la columna, ocurre tempranamente, alrededor de los 23-28 días de edad del embrión, cuando muchas veces no se sabe aún del embarazo. El diagnóstico es prenatal entre las 4 y 22 semanas de gestación mediante ecografía y análisis de laboratorio.
En Argentina se presenta en alrededor de 1 niño cada 1500 nacidos vivos.









