Este bono extra era uno de los reclamos de los gremios estatales en su conjunto ante la pérdida de poder adquisitivo de los sectores que cumplen funciones en la administración pública, producto de la creciente inflación que superaría el 50% anual según los indicadores económicos.
Cabe recordar que en las reuniones por paritarias realizadas en el segundo semestre del año, las autoridades provinciales ya habían adelantado que estaba previsto el pago de un bono de fin de año, pero faltaba conocer el monto y la fecha en la que se iba a concretar.









