El viaje incluyó el despegue desde la base de El Brete, y el aterrizaje en los helipuertos de las bases de San Pedro y Yuto. Cada una de estas infraestructuras, de gestión provincial, cuenta con los espacios acondicionados para este tipo de maniobras, y para un mayor y más rápido despliegue en caso de producirse algún incendio en áreas de pastizales o bosques.
Cooke explicó al respecto que el itinerario incluyó la salida desde la Base Central de El Brete (Palpalá), donde estuvieron revisando coordenadas y georeferenciación de puntos calientes, además de las instalaciones. “Luego –añadió- nos dirigimos a la Base de San Pedro y posteriormente a la de Yuto. En cada una aterrizamos en los respectivos helipuertos de gestión provincial”.
El funcionario a cargo del área de incendios forestales del Ministerio de Ambiente, detalló que también sobrevolaron las zonas incendiadas el año pasado en el Parque Nacional Calilegua y La Lucrecia, “para evaluar el estado de la vegetación viva, la que quedó en condiciones, y el material combustible seco disponible que podría provocar algún evento”.
Según precisó el director, también pudieron identificar con marcadores de GPS los lugares con mayor riesgo de incendios, y a los cuales harán un seguimiento para evitar cualquier eventualidad.








