- Se incrementó el puntaje del título de base de 10 a 12 puntos y se eliminó el adicional por institución emisora, garantizando igualdad de trato a todos los educadores.
- Se incrementaron los puntajes de postítulos y posgrados, equiparándolos a criterios nacionales. También se incorporaron nuevas categorías, como Formación Profesional Continua y Titulaciones de Universidades. Además, se incluyó la obligatoriedad de resoluciones con nómina de aprobados.
- Se introdujeron topes de valoración anual para asegurar equidad y evitar duplicaciones o acumulaciones desproporcionadas.
- Se amplió la valoración de publicaciones, así como la subcategoría Proyectos, con exigencia de informes de monitoreo.
- Se actualizó el criterio de antigüedad y se reorganizó la referencia geográfica según Regiones Educativas.
La ministra de Educación, Miriam Serrano, destacó que “la modificatoria permitió construir consensos sólidos para modernizar la grilla docente con criterios federales, actualizados y alineados a las políticas de profesionalización impulsadas por la provincia”.











