"Hay que parar la pelota y ponerse a pensar, tengo muchas cosas que pensar en este tiempo. Estos jugadores nos han dado un montón al cuerpo técnico y necesito pensar mucho qué voy a hacer. No es un adiós ni otra cosa, pero necesito pensar porque la vara está muy alta y está complicado seguir y está complicado seguir ganando", dijo Scaloni pasada la medianoche en la conferencia de prensa posterior al gran triunfo argentino ante Brasil por 1 a 0 en el estadio Maracaná de Río de Janeiro.
"Estos chicos lo ponen difícil, entonces toca pensar este tiempo. Se lo diré al presidente (de la AFA) y a los jugadores después. Esta Selección necesita un entrenador que tenga todas las energías posibles y que esté bien. Estoy comentando lo que está pasando", agregó Scaloni quien se retiró de la conferencia sin hacer más declaraciones mientras en los vestuarios, los jugadores y el resto del cuerpo técnico celebraban la gran victoria con el gol de cabeza de Nicolás Otamendi.
Desde el entorno de Tapia calificaron a Scaloni como "impulsivo" y "poco serio" aunque están convencidos de darlo vuelta. El técnico y el presidente de la AFA regresaron conversando en el vuelo charter que trajo de regreso a la comitiva desde Brasil y continuaron deliberando una hora más por la mañana en el complejo Lionel Messi de Ezeiza. Scaloni luego salió por una puerta lateral y se dirigió al aeropuerto desde donde embarcó de regreso a su domicilio particular en la isla El Toro de Mallorca.
"El desgaste es grande con los directivos desde la negociación de la renovación de contrato, fue complicada, duró tres meses y apenas cerraron cerca de los amistosos festivos por el Mundial. Todo el clima está raro", indicaron fuentes de AFA a la agencia Telam. Las mismas fuentes agregaron que surgieron diferencias respecto de la organización y la logística de los viajes de la selección que no habían aparecido antes del Mundial de Qatar y que los avatares de política nacional de los últimos tiempos también habrían complicado la situación entre Scaloni y Tapia.









