En las imágenes difundidas por las cámaras de televisión, se puede ver cómo el arquero se acerca a la tribuna donde la policía golpeaba con palos a los simpatizantes argentinos y salta para evitar que los efectivos continúen con la represión.
Sus compañeros intentaron calmarlo y luego, con Lionel Messi a la cabeza, todo el equipo argentino se retiró al vestuario.









