El Brent acumuló una suba del 7,8% durante la última semana, mientras que el WTI avanzó cerca de un 10%, según Reuters.
El tránsito por Ormuz cayó durante los últimos diez días a un promedio de 10 buques de materias primas al día, el nivel más bajo desde mayo, según datos de Kpler citados por Reuters.
Ningún superpetrolero había logrado salir del estrecho desde el miércoles pasado.
La oficina británica de Operaciones de Comercio Marítimo registró 27 ataques con proyectiles contra embarcaciones en la región desde el 6 de julio, en medio del deterioro de las condiciones de seguridad para la navegación.
La nueva suba comenzó después de otro fin de semana de enfrentamientos. El Comando Central de Estados Unidos informó que sus fuerzas atacaron tres petroleros iraníes en respuesta a acciones de la Guardia Revolucionaria de Irán contra buques estadounidenses. Teherán respondió con nuevos ataques contra embarcaciones vinculadas a Washington.
Los ataques volvieron a poner al estrecho de Ormuz en el centro de la tensión. La ruta conecta a algunos de los mayores productores de petróleo del Golfo Pérsico con los mercados internacionales y, antes de las actuales restricciones, concentraba alrededor del 20% del tránsito mundial de crudo.
Irán también anunció que establecerá una zona restringida para la navegación en el área. La medida suma incertidumbre para las compañías que atraviesan la región, en un momento en el que los riesgos de seguridad ya redujeron considerablemente el movimiento de embarcaciones.
La tensión se venía trasladando al precio del crudo desde la semana pasada. El martes, el Brent subió más de US$ 4 en una sola rueda y cerró en US$ 94,65, mientras que el WTI terminó en US$ 90,22. Ambos contratos alcanzaron entonces sus valores máximos en un plazo de cinco semanas.
La evolución del precio dependerá, en buena medida, de cuánto tiempo se mantengan las dificultades para transportar crudo desde Medio Oriente. Una confrontación prolongada podría mantener limitadas las exportaciones de la región durante el resto de 2026 y demorar hasta comienzos de 2027 la recuperación de los flujos previos al conflicto.
En paralelo, la OPEP+ decidió este domingo mantener sin cambios su política de producción para octubre. El grupo terminó de revertir un recorte voluntario de 1,65 millones de barriles diarios acordado en 2023, pero la producción efectiva continúa por debajo de los objetivos establecidos por la alianza.
La organización deberá definir, además, nuevas cuotas para 2027, proceso que dependerá de una revisión de la capacidad productiva de sus miembros. Hasta que esa discusión termine, el grupo no dio señales de que vaya a avanzar con nuevos aumentos para compensar eventuales problemas de oferta. La próxima reunión está prevista para el 4 de octubre.
US$ 96,80. Ese fue el valor al que llegó el barril de Brent en las primeras operaciones del lunes en el mercado asiático. La principal referencia internacional del petróleo quedó a poco más de US$ 3 de superar los US$ 100 por barril.
Fuente: Forbes