La coincidencia es difícil de pasar por alto. Los USD 781 millones que engordaron los depósitos del Tesoro habían sido vinculados a un reordenamiento contable originado en Bopreal recomprados por el propio Banco Central. Ahora esos dólares sirven para que Economía cancele deuda que tenía con la autoridad monetaria. Una vuelta completa sobre la misma baldosa.
La Resolución Conjunta 47/2026, publicada este martes en el Boletín Oficial, dispone la compra de dos Letras Intransferibles que estaban en poder del BCRA. En total, el Tesoro paga exactamente USD 781.466.440,76. Una vez recibidas, las letras son dadas de baja de los registros de deuda pública.
El descuento es importante. Economía recompra una letra que vence el 30 de junio de 2031, con un valor nominal de USD 76,25 millones, pagando USD 64,3 por cada USD 100. Y retira otra letra con vencimiento el 20 de abril de 2032, por USD 1.226 millones nominales, pagando USD 59,7 cada USD 100. Así, desaparecen USD 1.302 millones de deuda nominal a cambio de USD 781,4 millones.
La operación tiene un detalle. La letra de 2031 había sido emitida el 23 de junio pasado, menos de dos meses antes de ser recomprada y extinguida. Es decir, el Tesoro le entregó al Central un pagaré por USD 76,2 millones y pocas semanas después lo recuperó con un descuento de casi 36%.
Pero la parte más interesante aparece cuando se sigue el rastro de los USD 781 millones. Los Bopreal nacieron en diciembre de 2023. Son deuda en dólares emitida por el Banco Central, originalmente diseñada para los importadores que habían acumulado obligaciones con proveedores del exterior. Las empresas los suscribían entregando pesos y el Central asumía un compromiso futuro denominado en dólares. Después el instrumento se amplió también a otras obligaciones externas, como dividendos retenidos.
El movimiento se parece a una limpieza cruzada de balances. La operatoria arrancó con los Bopreal. El Tesoro le compró al Banco Central esos títulos contra pesos, luego los vendió contra dólares y utilizó los dólares obtenidos para volver al Central y recomprarle Letras Intransferibles.
En otras palabras, los Bopreal son un pasivo del Banco Central. No son bonos del Tesoro. Por eso es relevante que el origen informado de los USD 781 millones haya sido una recompra de esos títulos realizada por la propia autoridad monetaria. Al recomprar Bopreal, el Central retira de circulación deuda propia.
Lo que todavía no aparece explicado en ningún documento público consultado es el puente completo entre ambos movimientos: cómo la recompra de un pasivo del BCRA terminó reflejándose en un aumento de USD 781 millones en los depósitos del Tesoro. La secuencia conocida, sin embargo, resulta sugestiva.
Primero, el BCRA recompra Bopreal. Después aparecen USD 781 millones adicionales en la cuenta en dólares del Tesoro y los depósitos oficiales trepan hasta alrededor de USD 4.387 millones. Finalmente, Economía gira USD 781,4 millones al propio Central para recomprar Letras Intransferibles.
El movimiento se parece a una limpieza cruzada de balances. La operatoria arrancó con los Bopreal. El Tesoro le compró al Banco Central esos títulos contra pesos, luego los vendió contra dólares y utilizó los dólares obtenidos para volver al Central y recomprarle Letras Intransferibles.
En términos simples, el Tesoro convirtió pesos en BOPREAL, los BOPREAL en dólares y finalmente colocó esos dólares en el Central a cambio de cancelar deuda.
La ingeniería aparece en un momento delicado para la acumulación de reservas, uno de los puntos que el FMI sigue con mayor atención. Las compras del BCRA habían sido muy fuertes durante el primer semestre, pero fueron perdiendo velocidad: alcanzaron USD 2.770 millones en abril, bajaron a USD 2.601 millones en mayo y se redujeron casi a la mitad, a USD 1.418 millones, en junio.
En julio hubo un rebote hasta unos USD 2.162 millones, aunque en medio de una creciente presión cambiaria. A fines de ese mes el Tesoro incluso salió a vender alrededor de USD 150 millones para contener al mayorista en la zona de los $1.500. Ya en agosto las compras volvieron a mostrar montos mucho más modestos: el miércoles 5, por caso, el Central sólo pudo quedarse con USD 8 millones.
"Con el mercado más demandado, comprar reservas directamente tiene un costo cambiario cada vez mayor. Esta operación permite hacer aparecer los dólares en el Central por otra ventanilla", explicó a LPO una fuente del mercado que reconstruyó la secuencia.
Fuente: LPO