En paralelo, el canciller Brasil Mauro Vieira, decidió convocar al embajador argentino, Daniel Raimondi, como forma de protesta a los reiterados ataques de Javier Milei a Lula.
Según pudo saber LPO con fuentes muy cercanas a la situación, el presidente brasileño tomó la decisión luego que Milei lanzara críticas en el streaming de Esteban Trebucq en donde insistó en calificarlo de "ladrón y corrupto".
Eso, junto con los dichos en el acto con Flavio Bolsonaro en San Pablo y la entrevista con Luis Majul del domingo por la noche fueron el detonante para la escalada de la crisis.
Esta situación se mantendrá hasta tanto Milei no cambie la narrativa contra Lula, ubica a la crisis diplomática como la más importante desde el retorno de la democracia y complica de manera notable el vínculo con un socio estratégico.
LPO adelantó en exclusivo que el malestar con el gobierno argentino tras la entrevista con Majul era "muy grande" pero entendían que escalar la crisis puede ser muy dañino para la relación bilateral. La continuidad de las declaraciones fue la gota que rebalsó el el vaso.
La cercanía de la campaña electoral es un factor importante. En el entorno de Lula consideran que la actitud de Milei expone que Flavio no tiene estrategia ni proyecto y necesita que vengan a ayudarlo.
En efecto, consideran que los arrebatos del líder libertario potencia la marca "Brasil es de los brasileños" con el que Lula viene confrontando la inherencia de Donald Trump y la imposición de aranceles contra los productos brasileños.
La idea inicial era mantener la tensión en el plano político y por eso Lula respondió con ironía y humor pero la ofensiva inédita del líder libertario terminó forzando a Lula a acudir al plano diplomático.
Ahora resta saber si hay una decisión reciproca del gobierno argentino, que podría traer al embajador y rebajarse el vínculo el mismo nivel.
Fuente: LPO-