El conjunto dirigido por Lionel Scaloni recuperó su identidad y fue claro dominador del juego ante Polonia, que se replegó y esperó atrás porque el empate le servía. La Scaloneta generó muchas situaciones de gol durante la primera mitad, pero se topó con un Wojciech Szczesny, que fue la gran figura, incluso tapándole un penal a los 37 minutos a Lionel Messi.
Para el complemento, lejos de dudar y especular, Argentina encontró rápidamente la ventaja: antes del primer minuto de juego, luego de una buena jugada colectiva con Ángel Di María, Nahuel Molina llegó al fondo y metió el pase atrás para la aparición de Alexis Mac Allister, que la cruzó para abrir el marcador.
La Scaloneta, que sabía que podía ampliar la diferencia, siguió yendo al frente y a los 22 minutos, Enzo Fernández asistió a Julián Álvarez, que controló, giró y puso la pelota contra el ángulo izquierdo.
El próximo paso será Australia, un equipo inexperto que seguramente le planteará un partido incómodo al equipo de Scaloni.