El tratamiento de conducto permite la resolución de los problemas odontológicos revirtiendo el perfil mutilante y apuntando a la conservación de las piezas dentales lo que devuelve calidad de vida a las personas usuarias, siendo posible además por el enorme compromiso de los profesionales odontólogos respecto a la especialidad que requiere mayor tiempo y el uso de más instrumental.
A la fecha, sumando las recientes incorporaciones del Hospital de La Mendieta y el CAPS Guaraní de Yuto que comenzó el pasado mes de noviembre, son 44 los efectores que ofrecen este servicio en los tres niveles de complejidad de toda la provincia.