En este marco, el último informe del Observatorio Provincial de Salud Mental y Adicciones de Jujuy, muestra que la edad promedio de inicio al consumo de sustancias inhalantes en la zona del ramal es a los 12 años, mientras que el consumo de psicofármacos se produce a los 13 y el de tabaco, alcohol y pasta base comienza alrededor de los 14 años.
Al respecto, se brindaron propuestas para fomentar la salud mental a través de la intervención comunitaria que favorezcan espacios recreativos, de deporte, arte y de escucha activa teniendo en cuenta que durante el 2018 en Jujuy se observó que el 28% de los adolescentes y jóvenes no recurren a ninguna persona de referencia ante problemas que los aquejan, mientras que el otro 29% lo hacen sólo con su madre y un 16% con los amigos; los demás porcentajes menores al 7% indican que lo hacen con novio/a, abuelos y padre, en cambio un 2% manifiestan no tener con quién hablar.
La Directora del Dispositivo de Abordaje Territorial (DIAT) de San Pedro, Paula Sánchez, explicó que una situación de consumo se torna problemática cuando afecta significativamente las relaciones y las actividades de las personas. “Cuando hablamos de consumo es muy importante hablar de contención, trabajar con la comunidad para armar instancias que faciliten la llegada de las personas al tratamiento”, explicó.