Los ministros de Desarrollo Económico y Producción, Juan Carlos Abud, y de Salud, José Manzur, encabezaron una reunión de trabajo junto a representantes del SENASA, SUNIBROM, Aduana, Gendarmería Nacional y Policía de la Provincia, con el objetivo de coordinar acciones operativas y reforzar los controles en fronteras, rutas provinciales y puntos de comercialización.
La medida forma parte de un esquema integral de prevención, control y fiscalización dispuesto por el Gobierno de Jujuy ante la detección de dos casos de brucelosis caprina en personas. Según se informó, los casos estarían vinculados al consumo de productos derivados de leche de cabra, específicamente quesos comercializados de manera irregular y de procedencia extranjera, sin trazabilidad ni las correspondientes certificaciones sanitarias.
Las autoridades remarcaron que la brucelosis caprina puede transmitirse principalmente a través del consumo de leche no pasteurizada y sus derivados contaminados, y aclararon que no se transmite por el consumo de carne.
En este contexto Abud, remarcó la importancia de profundizar las políticas de prevención y control. “La prevención y el control son fundamentales para proteger tanto la salud de los jujeños como el trabajo de nuestros productores. Por eso vamos a reforzar la fiscalización y a trabajar de manera coordinada con todos los organismos involucrados”.
Se refuerzan los controles en fronteras y puntos de comercialización

Los organismos intervinientes reforzarán los controles sobre el ingreso, traslado y comercialización de productos lácteos caprinos, con especial atención a la trazabilidad, documentación de origen, remitos y registros sanitarios.
En los distintos puntos de control se verificará que los productos cuenten con la documentación y las certificaciones sanitarias exigidas por la normativa vigente. Aquellas mercaderías que no acrediten su origen, trazabilidad o condiciones sanitarias serán decomisadas y destruidas conforme al procedimiento establecido.
El ministro de Producción destacó que la medida apunta tanto al cuidado de los consumidores como a la protección de quienes producen y comercializan dentro del marco legal. “No se trata solamente de controlar una mercadería, sino de cuidar a los consumidores y defender a quienes producen y comercializan cumpliendo con todas las normas. El Estado tiene que estar presente para garantizar que los alimentos que llegan a nuestra provincia sean seguros y que quienes trabajan dentro de la legalidad no sufran una competencia desleal”.
Por su parte, Manzur detalló que “estamos reforzando los controles y la vigilancia para reducir cualquier riesgo para la población. Es un trabajo conjunto que nos permite actuar rápidamente, identificar productos que no cuentan con las condiciones sanitarias correspondientes y evitar que lleguen al consumo”.
“A la comunidad le pedimos algo muy concreto: comprar alimentos en lugares habilitados, verificar su procedencia y evitar productos que no tengan identificación, registro o trazabilidad. Son medidas simples que nos ayudan a cuidarnos entre todos”, concluyó.