- La Puna (Abra Pampa y alrededores): Tejidos tradicionales, lanas, hilos, charqui, chalona, carne de cordero y de llama.
- La Quebrada (Humahuaca, Cianzo, Palca de Aparzo, Huacalera y Maimará): Variedad de papas andinas, maíz, trigo, harinas (de haba, maíz y quinoa), miel de las alturas de los cerros del Hornocal y hortalizas orgánicas frescas.
- El Ramal y Yungas (Fraile Pintado y Yuto): Citrus de estación (naranja, mandarina, pomelo, limón), frutas exóticas como la fruta del dragón, papaya, cayote, tomates, pimientos y zapallitos.
- Los Valles (Perico, Aguas Calientes, Manantiales y El Cadillal): Hortalizas frescas como arvejas, zanahorias, pimientos y tomates.
Además de la producción agrícola, el sector artesanal pisará fuerte con la exposición y venta de muebles de madera provenientes de Caimancito, trabajos en hierro y artículos de marroquinería de alta calidad.
Gastronomía ancestral y espectáculos
Para esta edición, el patio de comidas promete sorprender a los visitantes con un despliegue de platos regionales preparados por cocineras tradicionales de la Puna y la Quebrada. Entre los platos destacados elaborados por las comunidades indígenas se encuentran el asado de cordero, estofados y la tradicional calapurca.
Como broche de oro para celebrar la jornada patria, durante la tarde-noche del jueves 9 de julio, el predio se vestirá de fiesta con diversos espectáculos artísticos en vivo para acompañar a las familias que se acerquen a recorrer los stands.