El servicio cuenta con una ambulancia equipada como terapia intensiva móvil, diseñada específicamente para la atención de recién nacidos en emergencia. Un equipo especializado, integrado por médicos y enfermeros, evalúa cada caso en tiempo real y define el traslado según el nivel de complejidad que requiere cada bebé.
A partir de esta evaluación, los recién nacidos son derivados, en la mayoría de los casos, al Hospital Materno Infantil, que dispone de terapia intensiva neonatal y tecnología de alta complejidad. Este trabajo articulado permite que cada paciente reciba la atención adecuada en el lugar indicado y en el momento oportuno.
Gran despliegue en territorio
El alcance es provincial: el servicio responde a situaciones en localidades como La Quiaca, Susques, Ledesma o San Pedro, donde no se cuenta con maternidades de tercer nivel. De este modo, el SAME funciona como un puente vital que garantiza equidad en el acceso a la salud, sin importar la distancia.
Detrás de cada traslado hay una familia atravesando un momento crítico. La intervención rápida, el cuidado durante el viaje y la llegada segura a un centro de mayor complejidad marcan una diferencia concreta. Este servicio no solo traslada pacientes: sostiene vidas desde el primer minuto y acompaña a quienes más lo necesitan.